Cuidado y Bienestar de las Hembras Gestantes
Cuando se decide reproducir a una gata o perra, o se tiene una hembra ya en gestación, se deben seguir ciertas pautas para garantizar que los futuros cachorros se desarrollen con normalidad y que la madre permanezca en un estado de salud óptimo para afrontar la crianza.
Los padres deben encontrarse sanos, con desparasitación y vacunación al día, excelente nutrición y ausencia de enfermedades hereditarias. Esto puede determinarse con un buen examen clínico y pruebas de apoyo como el cuadro hemático.
Es importante conocer el número de montas del macho, si sale de la casa sin supervisión, si ha sido padre antes y si los cachorros han sido normales, ya que un macho que ha montado hembras sin supervisión o que está en contacto con animales callejeros es más propenso a contagiarse de diferentes enfermedades que pueden afectar a la hembra y, por consiguiente, a los cachorros.
Se debe tener registro de la fecha de celo, la fecha de monta y consultar con el médico veterinario la posible fecha de parto. La gestación de las hembras caninas y felinas es de 63 días post-ovulación.
El diagnóstico de gestación se puede realizar por ecografía después del día 30. Es recomendable realizarlo, ya que con esta prueba se puede observar el corazón de los cachorros y determinar aproximadamente cuántos son, lo cual ayuda bastante en el momento del parto.
La nutrición de la hembra gestante es esencial, por lo cual se recomienda que consuma concentrado para cachorros desde el día 30 de gestación y hasta un mes después del parto, ya que contiene mayor nivel de proteína y energía. Además, aumentar la frecuencia de alimentación a 5 veces al día.
El estrés se debe reducir al máximo, la hembra debe estar tranquila durante toda la gestación, se le debe mimar y consentir.
Si llegara a enfermar, se debe consultar inmediatamente con el médico veterinario, no administrar ningún medicamento sin su consentimiento, así haya sido recetado antes para una condición igual o parecida. Muchos medicamentos pueden causar alteraciones en los cachorros o incluso inducir aborto, así que se debe tener especial cuidado en la hembra gestante.
El propietario debe acondicionar un espacio alejado del ruido, de preferencia oscuro, para el momento del parto. Es necesario estar pendiente, pero no observarla todo el tiempo, ya que ella necesita su espacio y estar tranquila para dar a luz.
De observarse alguna anormalidad durante el parto, acudir inmediatamente a una clínica veterinaria, ya que en algunos casos es necesario realizar cesárea (especialmente, en raza Bulldog).
Los cachorros deben consumir leche materna durante los dos meses siguientes, así que se debe garantizar la salud y bienestar de la madre.
Recuerde: La decisión de reproducir a una hembra debe venir con la responsabilidad por los cachorros, asegurarse que tengan un buen hogar, donde se pueda monitorizar su bienestar y donde no sufran abandono. NO reproduzca animales enfermos o con condiciones hereditarias adversas, la probabilidad que los cachorros sufran estas enfermedades es muy alta. Consulte siempre con su médico veterinario las características de la decisión de reproducir a su animal de compañía.
Tomar la decisión de tener un animal de compañía puede ser difícil, ya que a veces se tienen muchas dudas en cuanto a su salud, nutrición, comportamiento y cómo puede cambiar las cosas en el hogar. Por eso, es importante aclarar esas dudas, contar con el apoyo del médico veterinario y tener en cuenta lo necesario para que ese nuevo integrante del hogar tenga una vida sana y feliz.